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Gracias Dios del futbol

Que increíbles sensaciones provoca este hermoso deporte. El futbol te llama. Acelera tu corazón con el increíble grito de gol y te muestra la más grande fidelidad por un equipo de futbol en los momentos buenos y más en aquellos cuando salen con ese sabor amargo tras un mal resultado del equipo de tus amores.

Tantos años de espera por un equipo profesional en mi ciudad hizo que este amor creciera rápido. Me considero un minero aún antes de trabajar para esta institución. Sufrí y disfruté desde tribuna y ahora lo hago desde cancha y vestidor.

Tengo la misma historia que el 99 por ciento de los que conozco en este equipo. Todos soñamos con ser jugadores, saltar al campo y ser profesionales. Y cuando el sueño no se cumplió el Dios del futbol nos otorgó una increíble oportunidad de vivir de ello y de vivir en carne propia la magia del balompié.

Enamorado del futbol, siempre seguí los partidos desde niño en una casa en la que el deporte no era muy habitual pero en la que se contaba con un increíble apoyo de mamá, quien se sentaba con su primogénito a ver por televisión partidos de la Primera División y con el incondicional tu puedes de papá que me apoyaba en cada partido aún cuando él jamás jugó.

Mi viejo entendía ese amor por el futbol. Lo feliz que me hacía salir a la calle a jugar con mis amigos. Que lindos recuerdos tengo de jugar en las canchas, en la puerta de entrada a la plaza de toros, en la esquina de mi casa, en la escuela. En esos tiempos preocuparte por ser feliz era lo único que importaba.

Incluso me siguió apoyando después de fracturarme la mano por un barquito de un contrario, esa falta me mandó cuatro meses fuera de las canchas. Y soportó verme un año sin que una herida pudiera cerrar en una de mis piernas luego de que un policía alcoholizado me atropellara mientras jugaba en la calle.

Y es que el futbol siempre es un gran motivo. Papá es maestro de español. Un frenético enamorado de la lectura y devorador de libros. Así que cuando niño y derivado del trabajo del jefe de la casa viví en el sur del estado y siempre conocí amigos a través del futbol. Nos mudamos un par de veces, vivimos en Huanusco y Jalpa hasta llegar a Guadalupe.

Ya en la zona conurbada de Zacatecas el amor al futbol creció al tiempo que mi otra gran pasión, los medios de comunicación, marcó mi adolescencia hasta llegar mi etapa de universitario en la que decidí que escribir las historias de los deportistas, sus hazañas, sus tristezas y alegrías era a lo que quería dedicarme con mucha pasión y responsabilidad.

Y es que la vida es tan extraña en muchas ocasiones. Lo recuerdo a la perfección, era por la tarde y yo veía en casa los Protagonistas y como una señal inequívoca de mi futuro apareció en televisión un comercial de La Universidad del Futbol de Pachuca, y aunque en ese momento no pude estudiar en dicha institución, trece años después trabajo para los rojos que forman parte de este Grupo tan importante del futbol mexicano.

Así, tras 10 años de ejercer con mucha pasión mi profesión en diversos medios de comunicación, recibí una tarde una llamada de un viejo amigo, José María Buenrostro, y creanme que tenia el presentimiento de la oportunidad que sería y así sin más llegue a ser jefe de prensa de mis Mineros, equipo al que di cobertura en la medida de los posible durante las temporadas anteriores.

Pero nada se compara al vivirlo ya en carne propia. Estar en el día a día con el equipo. Viajar con el plantel. Contar a la afición el cómo se vive cada partido. Lo que provoca la victoria y la derrota, esa amarga sensación cuando las cosas no salen, pero también cuando tu cordura se desborda mientras festejas un gol sobre la hora.

Que increíbles sensaciones provoca este hermoso deporte. El futbol te llama. Y aquí es donde viene la mejor anécdota de todas. Pues Mineros estaba en mi destino y lo digo aunque pareciera imposible o poco probable pues antes que surgiera como tal el equipo yo tuve esa primicia.

Perdura el momento intacto en mi mente era medio día y yo daba cobertura sobre el entonces Estadio Francisco Villa a un evento de atletismo cuando al salir encontré a Arturo Nahle, por ese entonces procurador del gobierno estatal, y a mi estimado Martín Barraza, director del Incufidez, quienes venían acompañados por el Director Deportivo de Grupo Pachuca.

«Este mediodía tomó por sorpresa la visita al Estadio Francisco Villa de Andrés Fassi, vicepresidente deportivo de Grupo Pachuca, acompañado del procurador del estado, Arturo Nahle, y de Martín Barraza Luna, director del Incufidez (Instituto de Cultura Física y Deporte del Estado de Zacatecas).

Andrés Fassi observó un poco de las instalaciones del inmueble zacatecano mientras Barraza Luna le explicaba las condiciones en las que se encuentra el Francisco Villa y de las mejoras que se le podrían hacer», escribí ese 17 de febrero de 2014 rematando con un se retiraron del Coloso de Tres Cruces sin dar comentario alguno, y se supo que esta tarde problabemente Fassi se reunirá con el gobernador del estado, Miguel Alonso Reyes.

Tuve la primicia y aunque ese día al que hoy saludo con gusto en vestidor y campo de juego no soltó información, lo que aconteció fue suficiente para llegar a casa, escribir, subir la nota y causar furor en redes de la inminente llegada de un club profesional tras un década de sequía en la categoría de plata.

Semanas después nacería este gran equipo. Mineros de Zacatecas, una escuadra protagonista en el Ascenso MX, disputando liguillas, siendo un cuadro que porta orgulloso los colores y defiendo el escudo de este gran estado.

Sufrí desde tribuna aquella final en 2015, Ahora espero sufrir una más adentro de vestidor y sé que esta es una gran oportunidad por el gran equipo que se ha reunido, no importan las adversidades, todo aquello que ha pasado, el futbol es así, impredecible, injusto por ocasiones,

Gracias por llamarme futbol. Gracias por brindarme esta gran oportunidad, este gran regalo de poder vivir de ti. De sufrir cuando el balón se niega a entrar, de celebrar la victoria más agónica, de cantar un gol desde el vestidor cuando un jugador está encendido y en mente tiene que la red se moverá.

Gracias por los viajes, gracias por las amistades que me has regalado, por cada aprendizaje vivido, gracias por dejarme contar las historias de mi equipo, gracias por dejarme representar al equipo de mi estado, mi equipo con rostro de cantera y corazón de plata.

El futbol te llama. Y es así como estoy a las cinco de la mañana despierto, tratando de escribir. Tratando de contarte lo increíble que es la vida entorno a un balón. De la pasión que representa defender los colores de Mineros y del orgullo que te regala formar parte de una institución tan comprometida socialmente.

El futbol me llamó y lo agradezco cada mañana. Gracias Dios del futbol.

LCCyP Yaír Villalpando Rodríguez / Jefe de prensa Mineros

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